A finales de 1995 cuando nos enteramos que el Ramón tenía sida, todavía era una especie de tabú, algo que daba pena hasta nombrar. La única imagen que yo había visto de la enfermedad era una foto de Beneton donde salía un paciente en la etapa terminal, fue algo que me impresionó mucho, pero desgraciadamente parecido al de esa foto, así se puso el Ramón. A los amigos de él les dijeron que fue cáncer, incluso mucha gente pensó que eso fue. La decisión de decir eso fue de sus papás.
No tiene porque ser una vergüenza el ser seropositivo o tener sida, es una enfermedad como cualquier otra, pero la gente que la padece la tiene que ocultar, en su mayoría. Conozco personas que la padecen y que sus familiares no lo saben, sólo el núcleo más cercano.
Aún a estas alturas, luego de muchos años en que se descubrió el sida, la gente que la padece sigue siendo discriminada, rechazada de los trabajos y en la escuela.
Hace tiempo se corrió el rumor que en el trabajo iban a contratar a una persona y en los exámenes médicos resultó que tenía sida y no lo contrataron, a pesar de que parecía muy capaz.
El sida no es significado de muerte, conozco a alguien que tiene como 20 años viviendo con sida, lo he entrevistado desde hace más de 9 años y ahi lo veo siempre en pie de lucha. No está postrado en una cama y si uno se lo encuentra en la calle es como cualquier otra persona.
Es triste padecer una enfermedad, pero más triste es tener que estarlo ocultando y estar con el temor de que la gente se pueda enterar y ser señalado.
Porqué la gente puede decir abiertamente que tiene cáncer, pero sida no?
El que una persona muy cercana a mí como lo fue el Ramón me ha orillado a estar informada, a protegerme, a no rechazar a nadie porque la padece, incluso me lo recuerdan a él y me provocan ternura. Cuando veo a gente enferma de sida, me dan ganas de abrazarlos, de decirles que no están solos, pero lo que hago es tratarlos como cualquier otra persona, que se sientan normal.
En este blog quiero compartir algunas cosas de mi encuentro con los pacientes que tienen sida, lo que hecho sobre la enfermedad, en honor al Ramón, además de recuerdos y cosas sobre él.
A él no lo recuerdo como el tío que tuvo VIH, a él lo recuerdo como el tío que me dio mucho cariño y al que quisiera que estuviera todavía a mi lado.
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