A finales de 1995 cuando nos enteramos que el Ramón tenía sida, todavía era una especie de tabú, algo que daba pena hasta nombrar. La única imagen que yo había visto de la enfermedad era una foto de Beneton donde salía un paciente en la etapa terminal, fue algo que me impresionó mucho, pero desgraciadamente parecido al de esa foto, así se puso el Ramón. A los amigos de él les dijeron que fue cáncer, incluso mucha gente pensó que eso fue. La decisión de decir eso fue de sus papás.
No tiene porque ser una vergüenza el ser seropositivo o tener sida, es una enfermedad como cualquier otra, pero la gente que la padece la tiene que ocultar, en su mayoría. Conozco personas que la padecen y que sus familiares no lo saben, sólo el núcleo más cercano.
Aún a estas alturas, luego de muchos años en que se descubrió el sida, la gente que la padece sigue siendo discriminada, rechazada de los trabajos y en la escuela.
Hace tiempo se corrió el rumor que en el trabajo iban a contratar a una persona y en los exámenes médicos resultó que tenía sida y no lo contrataron, a pesar de que parecía muy capaz.
El sida no es significado de muerte, conozco a alguien que tiene como 20 años viviendo con sida, lo he entrevistado desde hace más de 9 años y ahi lo veo siempre en pie de lucha. No está postrado en una cama y si uno se lo encuentra en la calle es como cualquier otra persona.
Es triste padecer una enfermedad, pero más triste es tener que estarlo ocultando y estar con el temor de que la gente se pueda enterar y ser señalado.
Porqué la gente puede decir abiertamente que tiene cáncer, pero sida no?
El que una persona muy cercana a mí como lo fue el Ramón me ha orillado a estar informada, a protegerme, a no rechazar a nadie porque la padece, incluso me lo recuerdan a él y me provocan ternura. Cuando veo a gente enferma de sida, me dan ganas de abrazarlos, de decirles que no están solos, pero lo que hago es tratarlos como cualquier otra persona, que se sientan normal.
En este blog quiero compartir algunas cosas de mi encuentro con los pacientes que tienen sida, lo que hecho sobre la enfermedad, en honor al Ramón, además de recuerdos y cosas sobre él.
A él no lo recuerdo como el tío que tuvo VIH, a él lo recuerdo como el tío que me dio mucho cariño y al que quisiera que estuviera todavía a mi lado.
jueves, 4 de septiembre de 2008
miércoles, 3 de septiembre de 2008
El Ramón ya no está aquí
Domingo 7 de enero de 1996
Hoy es cumpleaños del Paco, hermano del Ramón, y desde ayer me invitó a verlo jugar beisbol a El Quelite, por lo mismo no fui en la mañana al hospital. En la tarde, cuando regresamos el Paco y yo a la ciudad, se me hizo raro que no hubiera nadie en la casa de mi tía, hablé a casa de mi abuela y mi abuela no me dijo nada, sólo me pidió que le pasara al Paco, que quería darle un recado. Estaba a punto de meterme a bañar cuando el Óscar (el otro hermano del Ramón) habló por teléfono para decirnos que nos fueramos al hospital, porque el Ramón ya. Ya que? No me atreví a preguntar. Nos fuimos el Paco y yo al hospital, lo noté nervioso, yo también lo estaba. Le pregunté si nos iban a dejar entrar, dijo que sí. Yo me apresuré cuando llegamos. Afuera del hospital estaban la Mayte, mi tía Martha, la Lupe, el Lalo, pero yo iba decidida a entrar al hospital, así que no me detuve. Me preguntó la Mayte que a donde iba, le dije que a ver al Ramón, me dijo que no podía, yo seguí caminando y dije voy a verlo. La Mayte me dijo “ya no está aquí”, me asusté y grité “dónde está el Ramón”. Después de ahí no recuerdo muy bien, creo que bloquié mi mente, no me acuerdo que pasó en ese momento, sólo recuerdo que sentí como si se me viniera el mundo encima, me agarraron para que no me cayera, lloré, lloré muy fuerte, con mucha fuerza, lloré y lloré.
Después me calmé un poco. Fuimos la puerta por donde iban a sacar el cuerpo, entraron a reconocerlo el Lalo y el Beny. El Óscar lloraba solo a lo lejor. El Paco también lloraba por su lado. El Ramón falleció a las 6:10 de la tarde, justo el único día que no fui al hospital.
Él una vez le dijo a su mamá que cuando muriera lo velaran en la cochera de la casa, ahí mismo donde él hacía las fiestas. Y dijo que pusieran globos, y así se hizo.
A las 11:15 trajeron el cuerpo, un ataud gris, no pude verlo mucho, sentí que se me doblaban las piernas.
Cuando por fin me pude acercar le dije una y otra vez “porqué no me dijiste?”.
Lunes 8 de enero de 1996
No pude dormir. Pase todo el día viendo familiares y amigos a la cochera donde en dos ocasiones seguidas el Ramón me organizó fiestas sorpresa.
Ahora era su velorio.
Martes 9 de enero de 1996
Tampoco anoche dormí. Hoy llegó la Faby, cuando la ví nos abrazamos, ella estaba llorando y temblando.
Traté de despedirme del Ramón, antes de que se llevaran el cuerpo, pero me puse muy mal, la Faby trataba de calmarme, pero ella también lloraba.
Nos fuimos caminando a la misa.
De ahí, llegamos al panteón Renacimiento, me puse hasta enfrente, abrieron su caja y le arrojé una rosa roja y le dí el adiós, la última vez que lo ví. Cerraron la caja, la Mayté estaba cerca de mí, así que la abracé y lloré, cuando lo taparon y empezaron a bajarlo sentí horrible, mi mamá también se puso mal, toda la familia estaba mal.
Con el rostro agachado lloré y lloré, lloré tanto que cuando levanté la cara ya la gente se había ido.
Hoy es cumpleaños del Paco, hermano del Ramón, y desde ayer me invitó a verlo jugar beisbol a El Quelite, por lo mismo no fui en la mañana al hospital. En la tarde, cuando regresamos el Paco y yo a la ciudad, se me hizo raro que no hubiera nadie en la casa de mi tía, hablé a casa de mi abuela y mi abuela no me dijo nada, sólo me pidió que le pasara al Paco, que quería darle un recado. Estaba a punto de meterme a bañar cuando el Óscar (el otro hermano del Ramón) habló por teléfono para decirnos que nos fueramos al hospital, porque el Ramón ya. Ya que? No me atreví a preguntar. Nos fuimos el Paco y yo al hospital, lo noté nervioso, yo también lo estaba. Le pregunté si nos iban a dejar entrar, dijo que sí. Yo me apresuré cuando llegamos. Afuera del hospital estaban la Mayte, mi tía Martha, la Lupe, el Lalo, pero yo iba decidida a entrar al hospital, así que no me detuve. Me preguntó la Mayte que a donde iba, le dije que a ver al Ramón, me dijo que no podía, yo seguí caminando y dije voy a verlo. La Mayte me dijo “ya no está aquí”, me asusté y grité “dónde está el Ramón”. Después de ahí no recuerdo muy bien, creo que bloquié mi mente, no me acuerdo que pasó en ese momento, sólo recuerdo que sentí como si se me viniera el mundo encima, me agarraron para que no me cayera, lloré, lloré muy fuerte, con mucha fuerza, lloré y lloré.
Después me calmé un poco. Fuimos la puerta por donde iban a sacar el cuerpo, entraron a reconocerlo el Lalo y el Beny. El Óscar lloraba solo a lo lejor. El Paco también lloraba por su lado. El Ramón falleció a las 6:10 de la tarde, justo el único día que no fui al hospital.
Él una vez le dijo a su mamá que cuando muriera lo velaran en la cochera de la casa, ahí mismo donde él hacía las fiestas. Y dijo que pusieran globos, y así se hizo.
A las 11:15 trajeron el cuerpo, un ataud gris, no pude verlo mucho, sentí que se me doblaban las piernas.
Cuando por fin me pude acercar le dije una y otra vez “porqué no me dijiste?”.
Lunes 8 de enero de 1996
No pude dormir. Pase todo el día viendo familiares y amigos a la cochera donde en dos ocasiones seguidas el Ramón me organizó fiestas sorpresa.
Ahora era su velorio.
Martes 9 de enero de 1996
Tampoco anoche dormí. Hoy llegó la Faby, cuando la ví nos abrazamos, ella estaba llorando y temblando.
Traté de despedirme del Ramón, antes de que se llevaran el cuerpo, pero me puse muy mal, la Faby trataba de calmarme, pero ella también lloraba.
Nos fuimos caminando a la misa.
De ahí, llegamos al panteón Renacimiento, me puse hasta enfrente, abrieron su caja y le arrojé una rosa roja y le dí el adiós, la última vez que lo ví. Cerraron la caja, la Mayté estaba cerca de mí, así que la abracé y lloré, cuando lo taparon y empezaron a bajarlo sentí horrible, mi mamá también se puso mal, toda la familia estaba mal.
Con el rostro agachado lloré y lloré, lloré tanto que cuando levanté la cara ya la gente se había ido.
Era su adiós
Sábado 6 de enero de 1996
Fui al hospital a las 3 de la tarde, a relevar a mi tía Martha. Noté diferente al Ramón, ya no se le notaban lo shuesos de la cara, estaba como hinchado. Me recordó a mi mamá Mica poco antes de que murió, pero no, quité de mi mente rápido esa posibilidad y lo vi normal. Estuvo dormido. Recibió visitas, la Chayo llorando dijo que hace como un año y medio el Ramón le dijo que tenía sida, y ella no le creyó, entonces él luego le dijo que no era cierto. Entonces cuánto tiempo tenía el Ramón con este sufrimiento! El sabía que estaba enfermo y se guardó todo. Conmigo bomeaba muchas veces diciendo que no iba a llegar a viejo, yo le seguía el rollo, yo nunca me imaginé por lo que él estaba pasando. Ahora entiendo porqué necesitaba mucho dinero, el medicamento es caro, y su cambio de carácter.
El Ramón no abría por completo los ojos, y la enfermera dijo que así estaba despierto.
Ayudé a la enfermera con otro paciente enfermo de lo mismo, Víctor, de 30 años.
Ya casi era la hora en que me iba a ir a la casa, cuando el Ramón abrió los ojos, y ya no tenía la mirada como perdida, no. Lo tomé de la mano y le estuve hablando, entre otras cosas le dije que lo quiero mucho, que todos lo queremos mucho, que pusiera de su parte para aliviarse, muchas cosas le dije. Él no me quería soltar la mano, yo le dije que luego iba a volver. Le dí un beso en la frente y le dije adiós.
Fui al hospital a las 3 de la tarde, a relevar a mi tía Martha. Noté diferente al Ramón, ya no se le notaban lo shuesos de la cara, estaba como hinchado. Me recordó a mi mamá Mica poco antes de que murió, pero no, quité de mi mente rápido esa posibilidad y lo vi normal. Estuvo dormido. Recibió visitas, la Chayo llorando dijo que hace como un año y medio el Ramón le dijo que tenía sida, y ella no le creyó, entonces él luego le dijo que no era cierto. Entonces cuánto tiempo tenía el Ramón con este sufrimiento! El sabía que estaba enfermo y se guardó todo. Conmigo bomeaba muchas veces diciendo que no iba a llegar a viejo, yo le seguía el rollo, yo nunca me imaginé por lo que él estaba pasando. Ahora entiendo porqué necesitaba mucho dinero, el medicamento es caro, y su cambio de carácter.
El Ramón no abría por completo los ojos, y la enfermera dijo que así estaba despierto.
Ayudé a la enfermera con otro paciente enfermo de lo mismo, Víctor, de 30 años.
Ya casi era la hora en que me iba a ir a la casa, cuando el Ramón abrió los ojos, y ya no tenía la mirada como perdida, no. Lo tomé de la mano y le estuve hablando, entre otras cosas le dije que lo quiero mucho, que todos lo queremos mucho, que pusiera de su parte para aliviarse, muchas cosas le dije. Él no me quería soltar la mano, yo le dije que luego iba a volver. Le dí un beso en la frente y le dije adiós.
Maldita enfermedad
Jueves 4 de enero de 1996
En la mañana llevamos al Ramón al hospital, le hicieron una tomografía, yo lo acompañé, después se quedó en el cuarto y la Mayte se quedó con él. A las 4 de la tarde me vine a relevar a la Mayte del hospital. Ahorita ya son las 7:30 p.m. y todavía estoy aquí, ya no ha de tardar mi tía, ella se va a quedar aquí toda la noche.
Me tocó ayudarle a la enfermera a cambiar las sábanas y cambiar de pañal al Ramón, así como darle alimento por la sonda, yo ya había hecho esto en la casa anteriormente.
El Ramón está en la etapa de Desgaste. Ahorita lo estoy viendo y como que no me puede caer el veinte, tan sólo de acordarme de él en la boda días atrás. No habla, no camina, por lo mismo usa pañales, se la pasa con la boca abierta y adentro de la boca se le ven cosas entre blanco y amarillo, ayer le quité algo porque le lavé los dientes y le limpie la lengua, dicen que son hongos.
Como no habla, no sé lo que piensa, lo que siente. Si es que está consceinte, qué sentirá de vernos con bata y cubrebocas cuando estamos con él? La verdad es que a mí no me gusta que me vea así, pero pues son medidas higiénicas, más que nada para él.
Hay ocasiones en que tiene cara como de asustado y los ojos bien pelones, hace rato el ojo izquierdo se le dilataba mucho. Antes, aunque sea se quejaba, ahora ya no.
Yo he compartido muchas cosas con el Ramón, aunque él se reservaba ciertas cosas cuando hablaba conmigo, yo hablaba todo con él. Íbamos al cine mucho, aunque últimamente se dormía en las películas. Los sábados o domingos las pasábamos juntos, aunque sea sin hacer nada, pero juntos. Qué no daría porque todo volviera a ser igual!. Maldita enfermedad! Porqué no me lo dijo! Si yo era de las pocas personas a las que él les tenía confianza.
Espero que los cuidados de aquí del hospital le sirvan más que los que le dimos en la casa y que el nuevo medicamento lo ayude a levantarse.
No quiero llorar, tengo ganas, pero no puedo llorar porque estoy al alcance de su vista y no quiero que él se ponga más triste aún.
Tengo que ser muy fuerte para poder ayudar al Ramón y a la familia. Yo soy fuerte y tengo que demostrarlo, quiero ser útil.
Ni siquiera he pensado en que llegue el día en que me tenga que regresar a Tijuana. No quiero dejar al Ramón así, no lo voy a dejar solo, bueno, no está solo, pero yo quiero estar con él.
Viernes 5 de enero de 1996
Llegue al hospita a mediodía, a relevar a la Mayte. Tenían al Ramón en ayunas, que porque a lo mejor le hacían lo de la sonda en el estómago (no me acuerdo como se llama). En la hoja que traen las enfermeras dice VIH (+) Desgaste P.B. Encefalitis viral. Lo de encefalitis tiene que ver con el cerebro, a lo merjo por eso no habla y tiene la mirada como perdida.
A la 1p.m le dí de comer por la sonda, siempre no le hicieron lo otro, ayudé a cambiarlo de pañal. Aunque llegó mi abuela a relevarme a las 4, yo me quedé hasta las 6 de la tarde. El Ramón, la verdad, sigue igual: No se mueve y se pasa la mayor parte del tiempo dormido.
En la mañana llevamos al Ramón al hospital, le hicieron una tomografía, yo lo acompañé, después se quedó en el cuarto y la Mayte se quedó con él. A las 4 de la tarde me vine a relevar a la Mayte del hospital. Ahorita ya son las 7:30 p.m. y todavía estoy aquí, ya no ha de tardar mi tía, ella se va a quedar aquí toda la noche.
Me tocó ayudarle a la enfermera a cambiar las sábanas y cambiar de pañal al Ramón, así como darle alimento por la sonda, yo ya había hecho esto en la casa anteriormente.
El Ramón está en la etapa de Desgaste. Ahorita lo estoy viendo y como que no me puede caer el veinte, tan sólo de acordarme de él en la boda días atrás. No habla, no camina, por lo mismo usa pañales, se la pasa con la boca abierta y adentro de la boca se le ven cosas entre blanco y amarillo, ayer le quité algo porque le lavé los dientes y le limpie la lengua, dicen que son hongos.
Como no habla, no sé lo que piensa, lo que siente. Si es que está consceinte, qué sentirá de vernos con bata y cubrebocas cuando estamos con él? La verdad es que a mí no me gusta que me vea así, pero pues son medidas higiénicas, más que nada para él.
Hay ocasiones en que tiene cara como de asustado y los ojos bien pelones, hace rato el ojo izquierdo se le dilataba mucho. Antes, aunque sea se quejaba, ahora ya no.
Yo he compartido muchas cosas con el Ramón, aunque él se reservaba ciertas cosas cuando hablaba conmigo, yo hablaba todo con él. Íbamos al cine mucho, aunque últimamente se dormía en las películas. Los sábados o domingos las pasábamos juntos, aunque sea sin hacer nada, pero juntos. Qué no daría porque todo volviera a ser igual!. Maldita enfermedad! Porqué no me lo dijo! Si yo era de las pocas personas a las que él les tenía confianza.
Espero que los cuidados de aquí del hospital le sirvan más que los que le dimos en la casa y que el nuevo medicamento lo ayude a levantarse.
No quiero llorar, tengo ganas, pero no puedo llorar porque estoy al alcance de su vista y no quiero que él se ponga más triste aún.
Tengo que ser muy fuerte para poder ayudar al Ramón y a la familia. Yo soy fuerte y tengo que demostrarlo, quiero ser útil.
Ni siquiera he pensado en que llegue el día en que me tenga que regresar a Tijuana. No quiero dejar al Ramón así, no lo voy a dejar solo, bueno, no está solo, pero yo quiero estar con él.
Viernes 5 de enero de 1996
Llegue al hospita a mediodía, a relevar a la Mayte. Tenían al Ramón en ayunas, que porque a lo mejor le hacían lo de la sonda en el estómago (no me acuerdo como se llama). En la hoja que traen las enfermeras dice VIH (+) Desgaste P.B. Encefalitis viral. Lo de encefalitis tiene que ver con el cerebro, a lo merjo por eso no habla y tiene la mirada como perdida.
A la 1p.m le dí de comer por la sonda, siempre no le hicieron lo otro, ayudé a cambiarlo de pañal. Aunque llegó mi abuela a relevarme a las 4, yo me quedé hasta las 6 de la tarde. El Ramón, la verdad, sigue igual: No se mueve y se pasa la mayor parte del tiempo dormido.
Mi regalo de cumpleaños
Sábado 30 de diciembre de 1995
Hoy, en mi cumpleaños me felicitaron. Me pasé la mayor parte del día con el Ramón hablándole, bailando, agarrándole la mano, hasta que habló, !habló después de varios días, y en mi cumpleaños! Fue un gran regalo. Me emocioné mucho, no habla mucho, ni se acuerda de muchas cosas, pero fue un gran regalo para mí.
Domingo 31 de diciembre de 1995
Bueno, como le prometí al Ramón, este día me quedé con él, aunque hoy ya no habló. Dieron las 12 de la noche, el nuevo año, y la Mily y yo dándole la medicina al Ramón.
Lunes 1 de enero de 1996
La Faby vino a despedirse del Ramón, pues se va a Guadalajara, le ví los ojos llorozos.
Martes 2 de enero de 1996
Me pasé el día con el Ramón, la Mily se fue a La Paz, y al despedirse del Ramón lloró.
Miércoles 3 de enero de 1996
En la tarde me quedé con el Ramón, mientras el Paco, mi tía y la Mayte fueron con el doctor para llevarle el resultado de unos análisis del Ramón.
Cuando llegó mi tía me dijo que mañana van a internar al Ramón en el Hospital General, que estaba muy mal.
Estoy muy triste por el Ramón, para mí él es como un hermano y me duele verlo en el estado en que se encuentra. A ver que pasa mañana que lo internen, espero que sea para bien, pero yo lo veo muy mal.
Hoy, en mi cumpleaños me felicitaron. Me pasé la mayor parte del día con el Ramón hablándole, bailando, agarrándole la mano, hasta que habló, !habló después de varios días, y en mi cumpleaños! Fue un gran regalo. Me emocioné mucho, no habla mucho, ni se acuerda de muchas cosas, pero fue un gran regalo para mí.
Domingo 31 de diciembre de 1995
Bueno, como le prometí al Ramón, este día me quedé con él, aunque hoy ya no habló. Dieron las 12 de la noche, el nuevo año, y la Mily y yo dándole la medicina al Ramón.
Lunes 1 de enero de 1996
La Faby vino a despedirse del Ramón, pues se va a Guadalajara, le ví los ojos llorozos.
Martes 2 de enero de 1996
Me pasé el día con el Ramón, la Mily se fue a La Paz, y al despedirse del Ramón lloró.
Miércoles 3 de enero de 1996
En la tarde me quedé con el Ramón, mientras el Paco, mi tía y la Mayte fueron con el doctor para llevarle el resultado de unos análisis del Ramón.
Cuando llegó mi tía me dijo que mañana van a internar al Ramón en el Hospital General, que estaba muy mal.
Estoy muy triste por el Ramón, para mí él es como un hermano y me duele verlo en el estado en que se encuentra. A ver que pasa mañana que lo internen, espero que sea para bien, pero yo lo veo muy mal.
Lo que nos temíamos
Miércoles 20 de diciembre de 1995
El Ramón sigue enfermo y casi no come, ya me está preocupando. La Faby y yo fuimos al Centro, íbamos a entrar a la Catedral, pero había una misa de un difunto de cuerpo presente y mejor no entramos.
Jueves 21 de diciembre de 1995
Íbamos a salir en la noche, pero como el Ramón sigue muy enfermo preferí no ir.
La Mily dijo que el Ramón estaba muy mal, fuimos a buscar a otro doctor y recomendó que lo internaran para hacerle estudios. Dijo que el Ramón ya sabía lo que tenía y eso era lo que lo estaba matando. Lo bajaron del segundo piso cargando y estaba como loco, muy mal. En el Hospital General le sacaron unas radiografías y otros estudios.
Yo lloré, me sentía triste. Nos venimos a la casa, en el hospital se quedaron sólo los papás del Ramón.
Viernes 22 de diciembre de 1995
En la madrugada habló por teléfono la mamá del Ramón, mi tía Martha, contestó la Mily. Por lo que decía, me pude dar cuenta de que el Ramón tenía lo que tanto temíamos pero no nos atrevíamos a decir: SIDA. Lloré, lloré mucho, porqué él? Yo quiero mucho al Ramón, como el hermano que nunca tuve, y me duele mucho lo que le pasa.
Hoy recobró la razón y le dieron la noticia a él, dicen que lloró mucho, él dice que no sabía que tenía sida, pero su actitud decía lo contrario, pobrecito, cuánto ha de sufrir. Hoy regresó a la casa. Mi mamá habló por teléfono, hoy es su cumpleaños, yo no quise contestar, no quise darle tan triste noticia. Platiqué con el Ramón, pero no de su enfermedad.
Sábado 23 de diciembre de 1995
La Faby vino a visitar al Ramón, se levantó, estuvo con nosotras platicando en la sala, pero se quedó dormido sentado.
Domingo 24 de diciembre de 1995
Pasamos la noche en casa de mi abuela, el Ramón me habló por teléfono para preguntarme por unas pastillas, porque dijo que le dolía la cabeza, pero mi tía dice que ya se tomó muchas.
Lunes 25 de diciembre de 1995
En la tarde volvimos a la casa de mi tía, el Ramón estaba acostado, como ido, no hablaba.
Martes 26 de diciembre de 1995
El Ramón estaba muy mal, no reaccionaba a nada, todos nos pusimos muy nerviosos, pero en la noche de repente habló, pero necesitábamos hablarle despacio para que entendiera.
Miércoles 27 de diciembre de 1995
Hoy el Ramón ya no habló, no comió, ni siquiera pasaba saliva. Pero por la tarde se levantó y se cayó.
Jueves 28 de diciembre
Vinieron a visitar algunos familiares al Ramón.
Viernes 29 de diciembre
Hoy le tuvieron que poner sonda al Ramón para que comiera, estuve todo el día pegada a él.
El Ramón sigue enfermo y casi no come, ya me está preocupando. La Faby y yo fuimos al Centro, íbamos a entrar a la Catedral, pero había una misa de un difunto de cuerpo presente y mejor no entramos.
Jueves 21 de diciembre de 1995
Íbamos a salir en la noche, pero como el Ramón sigue muy enfermo preferí no ir.
La Mily dijo que el Ramón estaba muy mal, fuimos a buscar a otro doctor y recomendó que lo internaran para hacerle estudios. Dijo que el Ramón ya sabía lo que tenía y eso era lo que lo estaba matando. Lo bajaron del segundo piso cargando y estaba como loco, muy mal. En el Hospital General le sacaron unas radiografías y otros estudios.
Yo lloré, me sentía triste. Nos venimos a la casa, en el hospital se quedaron sólo los papás del Ramón.
Viernes 22 de diciembre de 1995
En la madrugada habló por teléfono la mamá del Ramón, mi tía Martha, contestó la Mily. Por lo que decía, me pude dar cuenta de que el Ramón tenía lo que tanto temíamos pero no nos atrevíamos a decir: SIDA. Lloré, lloré mucho, porqué él? Yo quiero mucho al Ramón, como el hermano que nunca tuve, y me duele mucho lo que le pasa.
Hoy recobró la razón y le dieron la noticia a él, dicen que lloró mucho, él dice que no sabía que tenía sida, pero su actitud decía lo contrario, pobrecito, cuánto ha de sufrir. Hoy regresó a la casa. Mi mamá habló por teléfono, hoy es su cumpleaños, yo no quise contestar, no quise darle tan triste noticia. Platiqué con el Ramón, pero no de su enfermedad.
Sábado 23 de diciembre de 1995
La Faby vino a visitar al Ramón, se levantó, estuvo con nosotras platicando en la sala, pero se quedó dormido sentado.
Domingo 24 de diciembre de 1995
Pasamos la noche en casa de mi abuela, el Ramón me habló por teléfono para preguntarme por unas pastillas, porque dijo que le dolía la cabeza, pero mi tía dice que ya se tomó muchas.
Lunes 25 de diciembre de 1995
En la tarde volvimos a la casa de mi tía, el Ramón estaba acostado, como ido, no hablaba.
Martes 26 de diciembre de 1995
El Ramón estaba muy mal, no reaccionaba a nada, todos nos pusimos muy nerviosos, pero en la noche de repente habló, pero necesitábamos hablarle despacio para que entendiera.
Miércoles 27 de diciembre de 1995
Hoy el Ramón ya no habló, no comió, ni siquiera pasaba saliva. Pero por la tarde se levantó y se cayó.
Jueves 28 de diciembre
Vinieron a visitar algunos familiares al Ramón.
Viernes 29 de diciembre
Hoy le tuvieron que poner sonda al Ramón para que comiera, estuve todo el día pegada a él.
La boda y la resaca
Mazatlán, Sinaloa, 14 de diciembre de 1995
Jueves, Hoy llegamos a Mazatlán mi mamá, el Ramón y yo.
Viernes, 15 de diciembre de 1995
Fue la boda por el civil del Beny y Marcela, el Ramón y yo fuimos, el grabó video y yo tomé las fotos.
Sábado 16 de diciembre de 1995
Este día fue la boda religiosa del Beny y Marcela, que show, por la mañana esperar las cosas en el salón y acomodar. Después de peinarme en el salón de belleza, me subí a un safari (donde se me desbarató parte del peinado), llegué a cambiarme, el Ramón y yo nos medio enojamos, era por las prisas y estrés. En la iglesia todo salió bien, a pesar de que el Ramón y yo no sabíamos de que lado tenía que ir cada uno a la hora de poner el lazo. La fiesta se acabó después de las 2 de la mañana y le seguimos en la casa de mi tía Martha.
Domingo 17 de diciembre de 1995
La Faby, el Ramón y yo íbamos a ir a algún lugar en la noche, pero el Ramón se puso mal por la cruda y no fuimos.
Lunes 18 de diciembre de 1995
Por haber comido mucho, me la pasé mala. El Ramón también siguió enfermo.
Martes 19 de diciembre de 1995
El doctor revisó al Ramón y le ordenó unos estuidos, probablemente se trate de fiebre tifoidea.
Jueves, Hoy llegamos a Mazatlán mi mamá, el Ramón y yo.
Viernes, 15 de diciembre de 1995
Fue la boda por el civil del Beny y Marcela, el Ramón y yo fuimos, el grabó video y yo tomé las fotos.
Sábado 16 de diciembre de 1995
Este día fue la boda religiosa del Beny y Marcela, que show, por la mañana esperar las cosas en el salón y acomodar. Después de peinarme en el salón de belleza, me subí a un safari (donde se me desbarató parte del peinado), llegué a cambiarme, el Ramón y yo nos medio enojamos, era por las prisas y estrés. En la iglesia todo salió bien, a pesar de que el Ramón y yo no sabíamos de que lado tenía que ir cada uno a la hora de poner el lazo. La fiesta se acabó después de las 2 de la mañana y le seguimos en la casa de mi tía Martha.
Domingo 17 de diciembre de 1995
La Faby, el Ramón y yo íbamos a ir a algún lugar en la noche, pero el Ramón se puso mal por la cruda y no fuimos.
Lunes 18 de diciembre de 1995
Por haber comido mucho, me la pasé mala. El Ramón también siguió enfermo.
Martes 19 de diciembre de 1995
El doctor revisó al Ramón y le ordenó unos estuidos, probablemente se trate de fiebre tifoidea.
Así lo recuerdo
Me llevó a mi primer baile, yo tenía 12 años, y fue en el Frankie oH en Mazatlán.
Me llevó a mi primer salida a un antro en Mazatlán el Valentinos y en Tijuana el Tillys y las Pulgas.
Siempre a donde yo iba a vacacionar, ahí iba él.
Me decía que mis brazos parecían luchadora.
Se reía de mí porque cruzaba la calle casi corriendo, como la india maría, decía.
Era capaz de saborearse un pedazo de pizza delante de mí, mientras yo estaba a dieta.
Me llevaba al cine.
Cuando salíamos a alguna disco se iba al baño a ver si alguien me invitaba a bailar.
Incluso me retaba a ver si yo invitaba a alguien.
En la universidad, fue mi modelo cuando yo estaba practicando para la clase de fotografía.
Cuando era más chica, a veces me hacía llorar.
Pero después, era capaz de hacerme reir hasta orinarme de la risa.
Me llevó a mi primer salida a un antro en Mazatlán el Valentinos y en Tijuana el Tillys y las Pulgas.
Siempre a donde yo iba a vacacionar, ahí iba él.
Me decía que mis brazos parecían luchadora.
Se reía de mí porque cruzaba la calle casi corriendo, como la india maría, decía.
Era capaz de saborearse un pedazo de pizza delante de mí, mientras yo estaba a dieta.
Me llevaba al cine.
Cuando salíamos a alguna disco se iba al baño a ver si alguien me invitaba a bailar.
Incluso me retaba a ver si yo invitaba a alguien.
En la universidad, fue mi modelo cuando yo estaba practicando para la clase de fotografía.
Cuando era más chica, a veces me hacía llorar.
Pero después, era capaz de hacerme reir hasta orinarme de la risa.
Ramón Segura
Su nombre: José Ramón Segura Rodríguez.
Lugar de nacimiento: Mazatlán, Sinaloa.
Vivió en Mazatlán, Guadalajara y Tijuana.
Estudió enfermería en la Universidad Iberoamericana en Tijuana.
Dejó este mundo antes de que se empezara a usar esto del Internet, así que no tuvo la oportunidad de tener su blog, ni msn, pero estoy segura de que si viviera fuera un fanático de todo esto.
Lugar de nacimiento: Mazatlán, Sinaloa.
Vivió en Mazatlán, Guadalajara y Tijuana.
Estudió enfermería en la Universidad Iberoamericana en Tijuana.
Dejó este mundo antes de que se empezara a usar esto del Internet, así que no tuvo la oportunidad de tener su blog, ni msn, pero estoy segura de que si viviera fuera un fanático de todo esto.
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