Domingo 7 de enero de 1996
Hoy es cumpleaños del Paco, hermano del Ramón, y desde ayer me invitó a verlo jugar beisbol a El Quelite, por lo mismo no fui en la mañana al hospital. En la tarde, cuando regresamos el Paco y yo a la ciudad, se me hizo raro que no hubiera nadie en la casa de mi tía, hablé a casa de mi abuela y mi abuela no me dijo nada, sólo me pidió que le pasara al Paco, que quería darle un recado. Estaba a punto de meterme a bañar cuando el Óscar (el otro hermano del Ramón) habló por teléfono para decirnos que nos fueramos al hospital, porque el Ramón ya. Ya que? No me atreví a preguntar. Nos fuimos el Paco y yo al hospital, lo noté nervioso, yo también lo estaba. Le pregunté si nos iban a dejar entrar, dijo que sí. Yo me apresuré cuando llegamos. Afuera del hospital estaban la Mayte, mi tía Martha, la Lupe, el Lalo, pero yo iba decidida a entrar al hospital, así que no me detuve. Me preguntó la Mayte que a donde iba, le dije que a ver al Ramón, me dijo que no podía, yo seguí caminando y dije voy a verlo. La Mayte me dijo “ya no está aquí”, me asusté y grité “dónde está el Ramón”. Después de ahí no recuerdo muy bien, creo que bloquié mi mente, no me acuerdo que pasó en ese momento, sólo recuerdo que sentí como si se me viniera el mundo encima, me agarraron para que no me cayera, lloré, lloré muy fuerte, con mucha fuerza, lloré y lloré.
Después me calmé un poco. Fuimos la puerta por donde iban a sacar el cuerpo, entraron a reconocerlo el Lalo y el Beny. El Óscar lloraba solo a lo lejor. El Paco también lloraba por su lado. El Ramón falleció a las 6:10 de la tarde, justo el único día que no fui al hospital.
Él una vez le dijo a su mamá que cuando muriera lo velaran en la cochera de la casa, ahí mismo donde él hacía las fiestas. Y dijo que pusieran globos, y así se hizo.
A las 11:15 trajeron el cuerpo, un ataud gris, no pude verlo mucho, sentí que se me doblaban las piernas.
Cuando por fin me pude acercar le dije una y otra vez “porqué no me dijiste?”.
Lunes 8 de enero de 1996
No pude dormir. Pase todo el día viendo familiares y amigos a la cochera donde en dos ocasiones seguidas el Ramón me organizó fiestas sorpresa.
Ahora era su velorio.
Martes 9 de enero de 1996
Tampoco anoche dormí. Hoy llegó la Faby, cuando la ví nos abrazamos, ella estaba llorando y temblando.
Traté de despedirme del Ramón, antes de que se llevaran el cuerpo, pero me puse muy mal, la Faby trataba de calmarme, pero ella también lloraba.
Nos fuimos caminando a la misa.
De ahí, llegamos al panteón Renacimiento, me puse hasta enfrente, abrieron su caja y le arrojé una rosa roja y le dí el adiós, la última vez que lo ví. Cerraron la caja, la Mayté estaba cerca de mí, así que la abracé y lloré, cuando lo taparon y empezaron a bajarlo sentí horrible, mi mamá también se puso mal, toda la familia estaba mal.
Con el rostro agachado lloré y lloré, lloré tanto que cuando levanté la cara ya la gente se había ido.
miércoles, 3 de septiembre de 2008
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