martes, 2 de diciembre de 2008

Día Mundial del Sida


Aunque este día fue ayer, es hasta hoy cuando tuve el tiempo para pensar en este tema. La primera persona que conocí con sida desgraciadamente fue alguien muy cercano a mí. Había escuchado de la enfermedad cuando recién se descubrió, después el contagio de algunos personajes famosos como Fredy Mercury, vocalista de Queen, y el basquetbolista Magic Johnson. Pero lo sentía como algo muy lejano, pero de repente la vida me dio una bofetada y me puso de frente a ésta. Abrí los ojos y me dio miedo, después de la enfermedad y rápida muerte del Ramón sentí mucho miedo, la ví de cerca, es una muerte muy triste y cruel. A raíz de que entré a trabajar en el periódico en 1999, empecé a tener más contacto con personas con este mal.
Balbina
Aún recuerdo a Balbina, una señora con varios hijos, entre ellos a un bebé, yo estuve en el hospital cuando a ella le dieron el diagnóstico, ella y el bebé tenían VIH.Era tal su ignorancia, que me preguntó que si eso era algo muy malo, no sabía ni lo que era ni todo lo que se le esperaba. Una mujer joven, pero que aparentaba más edad de la que tenía, humilde, con varios hijos, algún día la fui a buscar a su casa en Valle Verde, una casita de apenas cuatro paredes de madera, la puerta estaba cerrada con cadenas, y adentro, tres niños, llore y llore, sentí que se me partía el corázón, cuando a través de una de las paredes agujeradas ví la miseria en la que vivía, ya para irme, la ví que venía por la calle, con una carretilla llena de tomates, iba a los sobrerruedas a vender tomates. Los demás niños salieron negativos, así que fue el padre del bebé el que la contagió. La última vez que recuerdo haber sabido de ella estaba en un albergue, mientras su hijo más grande, como de 12 años, estaba internado en un centro de rehabilitación por problema con las drogas. Miltón, el bebé, seguía vivo, pero lamentablemente con el virus en su cuerpo no podría llegar a adulto.

domingo, 9 de noviembre de 2008

La foto del panteón

Me acuerdo cuando yo traía mi cámara y te propuse fueras mi modelo y así practicar para mi clase de fotografía, fuimos a la presa, a la playa, pero quisiste también pasar por un lugar en especial: Un cementerio. Me retaste a que nos tomáramos fotos ahí. Así fue que llegamos al panteón Jardín, que está sobre la prolongación de la calle Segunda, caminamos por ahí, elegiste una tumba, te sentaste al lado de ella y te tomé una foto, luego te dí la cámara, yo me tiré sobre una tumba, me puse una flor sobre el pecho y cerré los ojos hasta que oí el click. Te dije que tú te acostarás también sobre una tumba, pero tu osadía no llegó a tanto. Nos fuimos de ahí. Tiempo después me estuviste preguntando varias veces por esas fotos, como eran para la clase, sólo tenía los negativos y no hice por imprimirlas.
Al tiempo moriste.
Entre tus cosas encontramos un álbum de fotos que tú mismo ordenaste, eran puras fotos tuyas en diferentes etapas de tu vida, y al final quedó un espacio en blanco. Fue cuando entendí para qué querías la foto del panteón, me sentí mal por no habértela impreso, yo no sabía, aunque si hubiera conocido las razones por las que las querías no hubiera ido a ese panteón contigo. Así lo quisiste, le di la foto a tu mamá para que la pusiera donde debía ir.
Tu cuerpo quedó sepultado en Mazatlán, sin embargo, cuando paso por el panteón jardín aquí en Tijuana, no dejó de recordar lo de las fotos.
No concibo imaginar lo que sentías cuando estábamos ahí y tú ya sabías que iba a morir. Perdóname por no haberte sacado rápido de ahí.

lunes, 13 de octubre de 2008

Su cumpleaños

Este día el Ramón cumpliría 39 años, de seguro si hubiera llegado a esta edad estaría todo traumado sintiéndose grande por estar a punto de llegar a los 40. Se seguiría cuidando físicamente, hubiéramos festejado su cumpleaños, aunque sea con un pastel, pero algo hubiéramos hecho. Sin embargo ya no está.
Recuerdo su último cumpleaños, fue el número 26, lo festejamos tranquilamente con un pastel en la casa de mi mamá, cuando vivíamos en la Juárez. Fue el Martín, roomate del Ramón, y ya. Comimos y fue algo tranquilo. Nunca pensé que ese sería su último cumpleaños, de haberlo sabido hubiera sido diferente, en lugar de darle un abrazo de felicitación, le hubiera dado muchos, muchos más. Le hubiera dicho lo mucho que lo quería y lo que significaba en mi vida. Pero el hubiera no existe. Quizá el sí sabía que ese iba a ser su último cumpleaños, en las fotos se ve sonriente aún así. Feliz día Ramón, donde quiera que estés, todavía cada 13 de octubre me acuerdo de tí.

sábado, 4 de octubre de 2008

Aquellos tiempos





Estas fotos son de un video que nos tomamos en agosto de 1995 en la Plaza Fiesta.

viernes, 3 de octubre de 2008

A pa gustitos

"Y se marcha diciendo perdón, una palabra y el cielo nubló, y la mente me traiciona, entregándome al recuerdo, ofreciéndome sólo dolor..." Y eso qué? bueno, fue una canción con la que se lanzó Biby Gaytán como solista en 1992.
Si alguien aparte de sus familiares compró los discos de Biby Gaytán y Chantal Andere, ese fue el Ramón, ahora yo los conservo. No sé si lo hizo porque a nadie más le iban a gustar, por hacerles un favor, por raro, o porque en realidad le gustaban. Pero sí, tiene el cd donde Chantal Andere canta una canción muy romántica a su perro. Y esa donde Biby Gaytán canta algo del lago azul.
Pero bueno, no todos su gustos eran así, le gustaba Ana Gabriel, Lucero, Sasha, Yuri, Daniela Romo, Marta Sánchez, Wilson Phillips, eran los ochentas. Recuerdo que con él fui a ver a Ana Gabriel al auditorio de Tijuana, ah, como cantamos. También fuimos algunas veces a ver a Alejandra Guzmán, fuimos a ver a Ricardo Montaner en sus inicios, cuando sonaba Tan enamorados, incluso fuimos a ver a las Flans, pero no en su reencuentro, sino cuando en realidad andaban en su apogeo, también fuimos a ver a Timbiriche en los tiempos de la Biby Gaytán y el Capetillo.
Algo que nunca voy a olvidar es que me llevó a ver por primera vez a Luis Miguel, fue en el auditorio de Tijuana, el concierto era a las 8 de la noche y llegamos a las 8 de la mañana!, pero incluso yo me fui y él se quedó haciendo la fila por mí todo el día. Y claro, fuimos como los terceros en entrar, y nos tocó hasta enfrente, pegados al escenario. Y después de haber estado haciendo doce horas la fila, él ni loco se quiso quedar ahí, se fue a sentar a las gradas, entonces eso lo hizo para complacerme, para que yo viera a mi cantante favorito en primera fila y por primera vez, nunca lo he vuelto a ver tan cerca. Eso se lo debo al Ramón.
Cuando vivíamos en Mazatlán fuimos a un programa de Siempre en Domingo, jajaja, que locos estábamos.

jueves, 4 de septiembre de 2008

La enfermedad secreta

A finales de 1995 cuando nos enteramos que el Ramón tenía sida, todavía era una especie de tabú, algo que daba pena hasta nombrar. La única imagen que yo había visto de la enfermedad era una foto de Beneton donde salía un paciente en la etapa terminal, fue algo que me impresionó mucho, pero desgraciadamente parecido al de esa foto, así se puso el Ramón. A los amigos de él les dijeron que fue cáncer, incluso mucha gente pensó que eso fue. La decisión de decir eso fue de sus papás.
No tiene porque ser una vergüenza el ser seropositivo o tener sida, es una enfermedad como cualquier otra, pero la gente que la padece la tiene que ocultar, en su mayoría. Conozco personas que la padecen y que sus familiares no lo saben, sólo el núcleo más cercano.
Aún a estas alturas, luego de muchos años en que se descubrió el sida, la gente que la padece sigue siendo discriminada, rechazada de los trabajos y en la escuela.
Hace tiempo se corrió el rumor que en el trabajo iban a contratar a una persona y en los exámenes médicos resultó que tenía sida y no lo contrataron, a pesar de que parecía muy capaz.
El sida no es significado de muerte, conozco a alguien que tiene como 20 años viviendo con sida, lo he entrevistado desde hace más de 9 años y ahi lo veo siempre en pie de lucha. No está postrado en una cama y si uno se lo encuentra en la calle es como cualquier otra persona.
Es triste padecer una enfermedad, pero más triste es tener que estarlo ocultando y estar con el temor de que la gente se pueda enterar y ser señalado.
Porqué la gente puede decir abiertamente que tiene cáncer, pero sida no?
El que una persona muy cercana a mí como lo fue el Ramón me ha orillado a estar informada, a protegerme, a no rechazar a nadie porque la padece, incluso me lo recuerdan a él y me provocan ternura. Cuando veo a gente enferma de sida, me dan ganas de abrazarlos, de decirles que no están solos, pero lo que hago es tratarlos como cualquier otra persona, que se sientan normal.
En este blog quiero compartir algunas cosas de mi encuentro con los pacientes que tienen sida, lo que hecho sobre la enfermedad, en honor al Ramón, además de recuerdos y cosas sobre él.
A él no lo recuerdo como el tío que tuvo VIH, a él lo recuerdo como el tío que me dio mucho cariño y al que quisiera que estuviera todavía a mi lado.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

El Ramón ya no está aquí

Domingo 7 de enero de 1996
Hoy es cumpleaños del Paco, hermano del Ramón, y desde ayer me invitó a verlo jugar beisbol a El Quelite, por lo mismo no fui en la mañana al hospital. En la tarde, cuando regresamos el Paco y yo a la ciudad, se me hizo raro que no hubiera nadie en la casa de mi tía, hablé a casa de mi abuela y mi abuela no me dijo nada, sólo me pidió que le pasara al Paco, que quería darle un recado. Estaba a punto de meterme a bañar cuando el Óscar (el otro hermano del Ramón) habló por teléfono para decirnos que nos fueramos al hospital, porque el Ramón ya. Ya que? No me atreví a preguntar. Nos fuimos el Paco y yo al hospital, lo noté nervioso, yo también lo estaba. Le pregunté si nos iban a dejar entrar, dijo que sí. Yo me apresuré cuando llegamos. Afuera del hospital estaban la Mayte, mi tía Martha, la Lupe, el Lalo, pero yo iba decidida a entrar al hospital, así que no me detuve. Me preguntó la Mayte que a donde iba, le dije que a ver al Ramón, me dijo que no podía, yo seguí caminando y dije voy a verlo. La Mayte me dijo “ya no está aquí”, me asusté y grité “dónde está el Ramón”. Después de ahí no recuerdo muy bien, creo que bloquié mi mente, no me acuerdo que pasó en ese momento, sólo recuerdo que sentí como si se me viniera el mundo encima, me agarraron para que no me cayera, lloré, lloré muy fuerte, con mucha fuerza, lloré y lloré.
Después me calmé un poco. Fuimos la puerta por donde iban a sacar el cuerpo, entraron a reconocerlo el Lalo y el Beny. El Óscar lloraba solo a lo lejor. El Paco también lloraba por su lado. El Ramón falleció a las 6:10 de la tarde, justo el único día que no fui al hospital.
Él una vez le dijo a su mamá que cuando muriera lo velaran en la cochera de la casa, ahí mismo donde él hacía las fiestas. Y dijo que pusieran globos, y así se hizo.
A las 11:15 trajeron el cuerpo, un ataud gris, no pude verlo mucho, sentí que se me doblaban las piernas.
Cuando por fin me pude acercar le dije una y otra vez “porqué no me dijiste?”.

Lunes 8 de enero de 1996
No pude dormir. Pase todo el día viendo familiares y amigos a la cochera donde en dos ocasiones seguidas el Ramón me organizó fiestas sorpresa.
Ahora era su velorio.

Martes 9 de enero de 1996
Tampoco anoche dormí. Hoy llegó la Faby, cuando la ví nos abrazamos, ella estaba llorando y temblando.
Traté de despedirme del Ramón, antes de que se llevaran el cuerpo, pero me puse muy mal, la Faby trataba de calmarme, pero ella también lloraba.
Nos fuimos caminando a la misa.
De ahí, llegamos al panteón Renacimiento, me puse hasta enfrente, abrieron su caja y le arrojé una rosa roja y le dí el adiós, la última vez que lo ví. Cerraron la caja, la Mayté estaba cerca de mí, así que la abracé y lloré, cuando lo taparon y empezaron a bajarlo sentí horrible, mi mamá también se puso mal, toda la familia estaba mal.
Con el rostro agachado lloré y lloré, lloré tanto que cuando levanté la cara ya la gente se había ido.